Por: Gabriela Lantz
El Mercado Tsukiji ha sido por largo tiempo un símbolo de la ciudad de Tokio. Su historia se remonta a comienzos del siglo XX, en que fue construido para reemplazar al antiguo mercado que desde la época Edo se situaba en Nihonbashi y fuera destruido en el Gran Terremoto de 1923.
El nuevo mercado se construyó en tierras que habían sido rellenadas durante el Shogunato de Tokugawa en la Bahía de Tokio, conocidas como TSUKIJI 築地
(literalmente, tierra construida) y que le dieron su nombre. Fue inaugurado en el año 1935, con un particular diseño semicircular para facilitar la carga y descarga de productos a gran escala y un piso superior totalmente abierto para mayor circulación. Constaba además de dos sectores. En la sección interna se ubicaban los comercios mayoristas y allí se realizaban las subastas de productos, en especial la famosa puja por el atún. Y en mercado exterior, estaban los comercios para venta minorista, restaurantes, tiendas de utensilios, etc.
Con el tiempo, el mercado se fue volviendo obsoleto, sin capacidad para manejar los volúmenes crecientes, por lo que se construyó otro mercado en Toyosu, también sobre tierras reclamadas al mar. A fines del 2018 se trasladaron allí todas las operaciones del mercado interior o mayorista, quedando en Tsukiji solo el mercado exterior que visitamos hoy.
El mercado exterior se extiende por varias manzanas con una gran variedad de tiendas, algunas existentes desde los orígenes y otras más recientes. La diversidad de productos alimenticios y así como utensilios de cocina hacen de este lugar una meca para compradores tanto profesionales como aficionados, interesados en las artes culinarias y el buen comer.
El itinerario comenzó en nuestro punto de encuentro en la estación Tsukiji. Entre las tiendas más prominentes encontramos varios puestos de tamagoyaki, en que esta delicada y deliciosa omelette japonesa es elaborada a la vista de los transeúntes. También es divertido explorar los comercios de utensilios para la cocina, en los que se pueden encontrar desde simples escarbadientes a sofisticados cuchillos. La tienda Azuma Minamoto no Masahisa, es excepcional pues lleva una tradición de más de 150 años que se remonta a los tiempos de Edo, ofreciendo una diversa gama de cuchillos de cocina que todavía son fabricados artesanalmente. Desde ya resaltan los puestos de alimentos procedentes de todo Japón, en especial frutos de mar y pescados, pero también frutas y verduras de estación, o bien variedades de té y productos desecados o preservados, como himono, tsukudani, katsuo-bushi etc.
Al final del recorrido llegamos a un callejón sin salida, en el que se encuentra un pequeño y modesto templo lleno de historia y que despierta gran devoción. El templo fundado en 1659 honra al dios Inari. Originalmente fue construido para ganar la ayuda de los dioses contra las fuertes mareas durante las actividades de rellenado de las tierras, por lo que se le agregó el apelativo Namiyoke (protector contra las olas). El templo fue reconstruido y en la actualidad el santuario Namiyoke Shinsha 波除神社 no solo protege contra calamidades y ayuda a las personas en dificultades, sino que también vela por la prosperidad de los comercios. Al entrar se presta respeto a las divinidades en el Haiden o altar exterior, siguiendo el ritual shintoista. Los lados están flanqueados por dos cabezas de león, una femenina y otra masculina que pesan más de una tonelada. Estas deidades son celebradas en un festival trienal durante el mes de junio, en que son llevadas en procesión por el vecindario en o-mikoshi o altares portátiles. El pequeño jardín del templo presenta placas y estatuas conmemorativas llamadas “tsuka” donadas por los comerciantes de la zona, algunas de las cuales se destacan por sus formas -de huevo, de camarón, sushi, etc.
Por supuesto no podíamos regresar a nuestras casas sin disfrutar un delicioso almuerzo en “Sushi Zanmai.” Esta cadena tiene más de 40 tiendas, 9 de las cuales están en Tsukiji; es muy famosa por su carismático dueño, que cada año logra obtener los mejores atunes del mercado. Además, los precios son moderados y la calidad excelente.

