Por: Junko Ando
Wagashi son los dulces tradicionales que usualmente se saborean con una taza de té verde, aunque hoy en día también se acompañan con café, té negro y otros tipos de bebida. Wa-gashi significa literalmente dulce japonés, para diferenciarlo de las confecciones occidentales a las que se denomina yo-gashi. Bajo esta denominación se incluyen tanto dulces simples que se disfrutan en festivales y puestos callejeros, como o-dango, tai-yaki, etc., así como también los extremamente refinados namagashi.
En sus orígenes los dulces eran simplemente frutos frescos o secos, como el kaki, pero con el tiempo surgieron refinadas técnicas de preparación utilizando harina de arroz (mochi), arrurruz (kudzu) y mermeladas de alubias azuki (anko). Nerikiri es el exponente más delicado de namagashi y tiene un protagonismo especial en la ceremonia de té, por su dulzura y aroma ligero que contrastan y ensalzan el sabor amargo del matcha.
Estas pastas de increíble estética están moldeadas en formas infinitas. Cada una tiene su propio nombre basado en temas que representan la belleza de la naturaleza y marcan el cambio de las estaciones. Se denominan kachofugetsu (Flor, Pájaro, Viento y Luna).
Si bien toda ocasión es buena para deleitarse con estas fantásticas creaciones, hay celebraciones especiales en las que son indispensables, como los nacimientos, el nuevo año y los cambios de estación.
Video cortesía: Japan Video Topics – Español
